Sobre Mí

Me llamo Ernesto, y me encantaría poder acompañaros el día de vuestra boda. Antes de que podamos conocernos, me gustaría que supierais un poco más sobre el chico que hay detrás de la cámara. Hace más de 10 años que me dedico en cuerpo y alma a la fotografía; y algo menos que soy fotógrafo de bodas.

Soy una persona a la que le gusta el orden, sobre todo para no ponerme nervioso. Adoro relajarme dándome un buen baño, un paseo en moto al atardecer, ó cantando en el coche -o mientras que trabajo-. No puedo parar de escuchar música, necesito tenerla siempre, me vale casi toda, aunque el 70% de la que escucho son marchas de Semana Santa ó comparsas del carnaval de Cádiz.

Me encanta lo clásico, y lo puro. Me vuelve loco lo antiguo, y todo lo que tenga una estética retro. Me implico mucho en lo mío y con los míos, es por eso que al día le faltan horas para hacer todo lo que quiero.

Amante de las tradiciones españolas, empecé mi carrera como fotógrafo tras las tablas de un callejón de una plaza de toros, trabajando para varios periódicos locales, y de esta manera aprendí de toros, trabajo y vida, junto a mi maestro, mi padre. Pocas cosas me emocionan tanto como ver un palio alejarse por las calles de Sevilla, ó una verónica de Morante en la Maestranza. Apasionado y ferviente seguidor de mi equipo, el Atleti, con el que me identifico totalmente con su filosofía de vida.

Por esto y por otras tantas cosas más del estilo, muchas veces me califican como intenso (incluso cansino, más de la mancha) ó friki (en su variedad anglosajona), una especie única, ibérica y en peligro de extinción, como el lince que corona mi logotipo.